Cómo se inicia un reclamo después de un accidente de autobús

Los accidentes de tránsito que involucran autobuses suelen ser más complejos que otros siniestros debido al tamaño del vehículo y a la cantidad de personas que pueden verse afectadas. Por eso, es clave conocer las leyes locales y las normativas vigentes. 

En ciudades como Alpharetta, ubicada en el área metropolitana de Atlanta, el flujo vehicular es constante y sobre todo la cantidad de autobuses que trasladan ciudadanos de un lado a otro. Es por esta razón que los accidentes de estos vehículos pueden ser  habituales y hay que saber cómo enfrentarlos. 

El primer paso para obtener la compensación correspondiente es poder contar con un abogado de accidentes de autobús en Alpharetta, para que conozca sus derechos y lo guíe en el camino para obtener un resarcimiento económico por los daños sufridos. 

Diferencias entre un accidente de automóvil y uno de autobús 

Los accidentes en los que están implicados este tipo de vehículos cuentan con una investigación más exhaustiva y detallada para determinar las circunstancias del hecho. De acuerdo con la Federal Motor Carrier Safety Administration (FMCSA), la responsabilidad de las partes y otros factores son de gran importancia para la seguridad vial, cuando hablamos de este tipo de siniestros. 

La problemática se extiende por todos los Estados Unidos. Tal como detalla el Bureau of Transportation Statistics (BTS), las estadísticas de estos accidentes ayudan a comprender la magnitud y sus características. 

¿Qué hacer inmediatamente después de un accidente de autobús?

Hay ciertas acciones que podemos tomar para proteger nuestros derechos: 

  1. Buscar atención médica 
  2. Dar aviso a la policía
  3. Obtener fotografías o videos del accidente
  4. Identificar y obtener datos de testigos 
  5. Conservar la documentación médica y comprobantes
  6. Guardar comunicaciones con compañías de seguros 

¿Cómo se determinan las responsabilidades?

Los accidentes de autobús pueden ser complejos en este sentido, porque puede existir la intervención de varias partes. 

Por lo tanto, las responsabilidades pueden recaer en: 

  • El chofer del autobús
  • La empresa de transporte
  • Los fabricantes de piezas defectuosas 
  • Otros conductores
  • Entidad pública responsable del mantenimiento de la vía pública

Por lo tanto cada caso es diferente y hay que analizar las variantes que pueden aparecer.

En cada caso, las víctimas pueden reclamar tanto daños económicos, como pueden ser facturas médicas, salarios perdidos, pérdida de capacidad laboral o daños materiales. Como también daños no económicos: el dolor y sufrimiento que ha padecido producto del incidente. 

¿Qué leyes de Georgia pueden influir en el reclamo?

Las normas estatales son muy importantes para poder estimar los montos de un reclamo indemnizatorio. 

Según el O.C.G.A. § 51-12-33, Georgia aplica la regla de negligencia comparativa modificada, con lo cual la compensación puede verse reducida de acuerdo al porcentaje de responsabilidad de la persona que ha salido lesionada. 

Asimismo, el O.C.G.A. § 9-3-33 establece el plazo general para iniciar acciones judiciales por lesiones personales en Georgia, que suele ser de dos años desde que ha sucedido el accidente. 

Errores que hay que evitar durante el reclamo

Es crucial no cometer algunos errores que pueden ir en detrimento de su caso. Por ejemplo: 

  1. No solicitar atención médica.
  2. No llamar a la policía.
  3. No conservar evidencia clave (imágenes, videos).
  4. Publicar información del accidente en redes sociales.
  5. Aceptar ofertas apresuradas de aseguradoras. 
  6. Esperar demasiado para iniciar el reclamo.

Conclusiones clave

  • Contar con un abogado es el primer paso para una reclamación exitosa.
  • La documentación médica y policial es muy importante para el litigio.
  • Los accidentes de autobús pueden involucrar a múltiples responsables.
  • El O.C.G.A. § 51-12-33 regula la negligencia comparativa en Georgia.
  • Evitar errores en la etapa inicial del reclamo puede mejorar sus posibilidades. 
  • Pueden reclamarse tanto daños económicos como no económicos.